Imagen de archivo del expresidente de Les Corts, Juan Cotino, en el Parlamento valenciano – MIKEL PONCE | Vídeo: EP
El que fuera director general de la Policía ha fallecido tras estar cerca de un mes ingresado en el hospital de Manises
VALENCIA Actualizado:14/04/2020 08:56h GUARDAR
El exdirector general de la Policía Nacional Juan Cotino ha muerto tras dar positivo en coronavirus . El que fuera presidente de las Cortes Valencianas y conseller, de 70 años, permanecía ingresado en el Hospital de Manises (Valencia) desde el 17 de marzo. Su estado de salud empeoró días después y fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
El ex alto cargo del PP ingresó en el centro con fiebre alta, sin tos ni molestias respiratorias, y tras dar negativo en el test de coronavirus se le diagnosticó una gripe común. Sin embargo, sus síntomas se fueron agravando , motivo por el cual se le repitió el test, que confirmó la infección.
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Cotino viajó a Madrid el pasado 8 de marzo para asistir al juicio por una de las piezas del caso Gürtel -los contratos por la visita del papa a València en 2006-, en la que se encuentra procesado, y permaneció en la ciudad al menos hasta el pasado jueves 12 de marzo, cuando declaró.
Según las mismas fuentes, Juan Cotino no presentaba síntoma alguno durante su estancia en Madrid , sino que fue unos días después cuando empezó a sentirse indispuesto. Finalmente ha muerto este lunes, 13 de abril, en el hospital de Manises.
Imagen de Juan Cotino tomada en el año 2014 en las Cortes Valencianas – ROBER SOLSONA
«Si el coronavirus nos deja, aquí estaremos»: la última palabra de Juan Cotino ante el juez
«Si el coronavirus nos deja, aquí estaremos» . Esas fueron las últimas palabras de Juan Gabriel Cotino Ferrer (Chirivella, 26 de enero de 1950-Manises 13 de abril de 2020) el día 12 de marzo. De esa forma finalizó su declaración en la Audiencia Nacional en el marco del juicio de la pieza del caso Gürtel relativa a la visita del Papa a Valencia. El Covid-19 no le ha dejado . Cotino ha muerto este lunes a los setenta años de edad víctima de la pandemia y no podrá hacer uso a su derecho a la última palabra en el juicio en el que se enfrentaba a una petición de once años de cárcel.
Cotino sostuvo, cuando dejó la política, que se iba a dedicar a cultivar caquis. Una suerte de regreso al pasado . De hecho, procedía de una familia de empresarios agrícolas valencianos, pero desde joven mostró interés por la política. En 1976 ingresó en las filas de la extinta UCD. Sin embargo, no fue hasta 1991 cuando, de la mano de Rita Barberá , comenzó una carrera meteórica. Cotino integró la candidatura con la que el Partido Popular alcanzó la Alcaldía de Valencia en 1991. Apenas un lustro después pasó de teniente de alcalde a director general de la Policía Nacional con el Gobierno de José María Aznar .
Si Rita Barberá marcó el arranque de su carrera política, otro dirigente de aquel PP de principios de los noventa del siglo pasado como Francisco Camps fue su referente a partir de 2002, cuando Cotino asumió el cargo de delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana. Como presidente de la Generalitat, Camps nombró a Cotino (uno de sus principales apoyos en la pugna interna con Eduardo Zaplana ) conseller de Agricultura. Corría 2004 y Cotino volvía a sus orígenes. En la Transición había sido fundador de la Asociación Valenciana de Agricultores.
En 2006, Juan Cotino, un hombre firmes convicciones católicas y agregado del Opus Dei, fue una figura clave en la gestión de la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia. Un caso por el que fue procesado y cuya declaración queda ahora como el último testomonio de su vida pública.
En la legislatura que arrancó en 2007, tras la segunda mayoría absoluta de Camps, fue ascendido a vicepresidente de la Generalitat. Atrás había quedado el accidente de Metro que se cobró la vida de 43 personas la misma semana del Pontífice a Valencia un año antes.
Ya en 2011, pasó a ocupar el cargo de presidente de las Cortes Valencianas. Fue su última responsabilidad pública hasta que en 2014 dejó la política con el anuncio de que se iba a dedicar a plantar caquis apenas un mes antes de ser imputado por los contratos con la trama Gürtel en la visita del papa a Valencia en 2006.
Además, de la causa por la que estaba siendo juzgado en la Audiencia Nacional, tenía otra causa abierta por el presunto amaño de contratos también por la visita del Papa Benedicto XVI , pero en relación con los contratos a través de la Fundación V Encuentro.
Cotino, junto a dos de sus sobrinos, estaba imputado en el caso Erial , que investiga presuntas mordidas recibidas por el expresidente de la Generalitat Eduardo Zaplana por adjudicación de contratos de las ITV y el Plan Eólico. Cotino debería haber declarado a finales de marzo o principios de este mes, pero la pandemia truncó los calendarios judiciales.
Su nombre, de hecho, nunca dejó la primera plana de la actualidad valenciana. El penúltimo episodio le sentó en el banquillo de la Audiencia Nacional. El coronavirus no ha dejado que la Justicia se pronuncie . Cotino siempre defendió su inocencia. Este lunes, 13 de abril, el Covid-19 ha acabado con su vida.
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