Benidorm.-AL PUEBLO, LO QUE ES DEL PUEBLO

 

Y aprovecho la ocasión para completar el titular añadiendo: Llevemos a masías, alquerías y cortijos al desalojo urgente e inmediato el próximo 26M. Estamos muchos ciudadanos hastiados de los vividores de la política local que han venido durante lustros transformando nuestro Ayuntamiento en su masía, su alquería o su cortijo (dependiendo de su origen) manipulando nuestro patrimonio a su antojo y albedrío, dilapidando nuestros impuestos a su capricho y haciendo cada día de su capa un sayo.

CORACHAN-19

 

En un principio, cuando solo existían dos partidos políticos, la permanencia e inmovilidad estaban garantizadas, hoy para mi, mañana para ti, tu te llevas dos yo otras dos, me toca te toca, y a vivir que son dos días. Pero el horizonte ha ido complicándose poco a poco, la justicia empezó a colorear caras y restar rayos de sol a algunos individuos, comenzaron a surgir nuevos partidos políticos unos con valores morales favorables a los ciudadanos otros ansiosos de entrar en el reparto del pastel… si del pastel, del pastel de Samaniego, el de la fábula: “A un pastel de rica miel, cien mil moscas acudieron que por golosas murieron presas sus patas en él”.

Demasiadas moscas para tan rico pastel… y poquet a poquet hemos visto y seguimos viendo qué patas (malas patas) han ido pringándose, directa e indirectamente de nuestra melaza presupuestaria a la que se pegan con avidez y  codicia. La cuestión es que casi nadie ha recordado, a la vista del pastel, que esta golosina tiene dueño, que el amo es el ciudadano y que al menos una vez cada cuatro años tiene la posibilidad de decidir quien disfruta del caramelito, en su nombre. Errar es humano, equivocarse está al orden del día, pero de los errores, de las equivocaciones, de los desaciertos se aprende, sobre todo cuando somos capaces de reconocerlos.

Si alguien oteando  por estas líneas piensa que estoy navegando al pairo, dando bandazos a babor o a estribor, se equivoca, simplemente trato de buscar un puerto seguro, fiable, auténtico, al abrigo de turbulencias, remolinos o vórtices traidores. Timoneles capaces de tomar rumbo a puertos de esas características hay varios, y a pesar de que nunca han fondeado en sus aguas responsablemente, visto lo visto y sufrido lo que hemos sufrido, pienso que tal vez sea hora de probar suerte y constatar si sus rumbos son nuestro rumbo, si fondean en muelles firmes, si sus amarres resisten a seducciones no confesables y si las aguas por las que bogamos son tan transparentes, tan lúcidas e inteligentes como el piloto nos augura y nos merecemos.

Ayer tarde tuvimos ocasión de reunirnos con uno de esos posibles patrones a quienes creemos capaces de llevarnos  al puerto deseado, capaz de sujetar el timón firmemente, con la seguridad que dan el trabajo bien hecho día a día, que está con el pueblo desde el pueblo, que no necesita de cortijos o ranchos perversos donde fijar rumbos. No nos dijo por el momento con que tripulación cuenta, fiamos en su honradez, honestidad e integridad, somos conscientes de que sabrá elegir. Paquita Ripoll merece hasta el momento nuestra confianza.

Yo no milito en partido político alguno, pero como cualquier ciudadano tengo mis antipatías y simpatías entre el abanico de partidos existente. De las acritudes que mantengo prefiero no hablar, son evidentes. De entre las afinidades puedo hablar del CCD (Coalición Centro Democrático) que no utiliza cartografías décimo o vigésimo nónicas; surgió en 2010 a nivel estatal y en el 2015 consiguió 50 concejalías y   4 alcaldías; defiende la necesidad de la regeneración política a nivel del Estado y pretende devolver al ciudadano su protagonismo, aboliendo los privilegios del estrato político. Defiende y respeta interna y externamente las libertades fundamentales de expresión, pensamiento y conciencia. El próximo 26M esperamos que el éxito de público que obtuvo ayer se repita en las urnas, consolidando así la ilusión de militantes y simpatizantes y con ello nuestro deseo de desalojar de nuestra casa a caciques,  palmeros, jaboneros y siervos, cuya inteligencia no sobrepasa la altura de sus tobillos.

¡Al pueblo, lo que es del pueblo!

                                                                                José Antonio Corachán Marzal

 

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