Interior deja sin visitas por la huelga de funcionarios a Zaplana pero no a los presos etarras

Los funcionarios piden la equiparación salarial

Interior deja sin visitas por la huelga de funcionarios a Zaplana pero no a los presos etarras
La huelga de funcionarios de prisiones deja sin visitas a Zaplana pero no a los presos etarras

Los familiares de Zaplana no pudieron comunicar durante la jornada de sábado ni acceder al centro penitenciario de Picassent

En la cárcel del Puerto III los familiares de los etarras vivieron una situación análoga por la mañana del mismo día pero desde la dirección se les permitió normalizar la visita en horario de tarde

El Ministerio del Interior permitió que familiares de los presos etarras recluidos en centro penitenciario Puerto III de Cádiz pudieran ver a éstos. Una llamada del director de la prisión bastó para que los terroristas disfrutaran de sus familias pese a la huelga de funcionarios. No sucedió lo mismo en el caso de Eduardo Zaplana. El ex presidente valenciano, gravemente enfermo, no disfrutó de los beneficios de los que sí gozaron los terroristas de ETA.

La última jornada de la huelga de prisiones -convocada el pasado sábado en unidad de acción por los cinco sindicatos representativos: CCOO, UGT, CSIF, ACAIP y CIGA- dejó al ex ministro Eduardo Zaplana sin visitas en la cárcel de Picassent en Valencia. En cambio, los familiares de los presos etarras pudieron solventar la incidencia gracias a la intervención del director del centro penitenciario Puerto III de Cádiz que les permitió acceder a la comunicación, inicialmente prevista por la mañana, en horario de tarde.

El reglamento penitenciario permite que los reclusos mantengan comunicaciones orales o personales, íntimas, familiares o de convivencia semanalmente con sus familiares o parejas. La huelga de funcionarios y los piquetes informativos que retrasaron la incorporación de los servicios mínimos en las cárceles de toda España impidió que los allegados de Zaplana, entre otros, pudiesen acceder al locutorio del centro para establecer contacto con él. Circunstancia de la que se hacían eco en redes sociales los presentes en las inmediaciones de la cárcel valenciana donde actualmente cumple condena pese a su grave enfermedad:

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