Benidorm

Benidorm.- EL QUE LO SIGUE… LO CONSIGUE por Corachán

Ya  no hay mas, es así de sencillo y simple… con constancia, una buena dosis de paciencia y suerte no hay objetivo que se resista. Como jemplo ahí tenemos los dos nuevos cargos de confianza, bien entendido de quien los nombró, de nuestro Ay-untamiento. Enhorabuena a los premiados.

Pero ¿que es un cargo de confianza?. Veamos lo que al respecto dice la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias). Cargo de confianza es “el que, en virtud de nombramiento y con carácter no permanente, sólo realiza funciones expresamente calificadas como de confianza o asesoramiento especial”.

 

Y la “vox populi” ¿qué opina al respecto? Hay opiniones para todos los gustos, que si son unos malditos enchufados, que si el puesto corresponde al pago de ciertos servicios, que… ¡para qué seguir!. Ya puestos veamos que opinan al respecto los interesados y las personas normales (constitucionalistas). Los primeros ¿que van a decir? “Mas vale pájaro en mano que cien volando”. Los segundos se dividen en dos grupos, los que dicen “Tal como está el paro… pa nosotros lo quisiéramos” (el puesto de trabajo, claro) en cabio los mas prudentes y comedidos (los que no quieren “lazos”) opinan “Agua que no has de beber… que la depure Hidraqua, para eso le pagamos”.

Así andamos, unos dicen que sí, otros que no y el resto calladitos que estan mas guapos. Por cierto los que no estaban calladitos la pasada noche eran los consejeros del Consejo Vecinal, de su chat salía humo y como por el humo se sabe donde está el fuego, apunto estuve de llamar ala UME (Unidad Militar de Emergencia) para que controlara el foco. ¡Menuda panda!. Uno de ellos preguntó refiriéndose a los nuevos cargos de confianza (de quien los nombró, no nos confundamos) ¿Van a dimitir? ¡Buena pregunta a esta altura de la película! Pero hombre de Dios, si cuando no cobraban no dimitieron, ahora que cobran por hacer lo mismo ¿van a dimitir?.

CORACHÁN-FOTO NUEVA-25

Hay que reconocer que hay colectivos que andamos aborregados (los mas prudentes decimos manipulados) pero el resultado es idéntico. Llevamos toda esta legislatura soportando, incluso algunos aplaudiendo, a dos Vicepresidentes, uno que perteneció a la ejecutiva del PP y otro funcionario municipal, ¿alguien peguntó en algún momento por su dimisión? No, porque ¿quién es capaz de morder la mano que le da de comer? Haberlos los hay, los enlaces sindicales, pero a estos les amparan los compañeros y la ley. Cada cual tiene su objetivo en el Consejo, sea político, sea social, sea personal, puestos de confianza (de quien los nombra) o incluso obtener gratuitamente la instalación de aguas residuales. Todo cabe legalmente si la intención es buena.

No pidamos peras al olmo. Soportemos lo que nos merecemos por nuestros votos, por nuestra docilidad y porque no decirlo, por nuestra sumisión al poder. Si no estamos de acuerdo con ciertas cosas, por ejemplo que el Consejo Vecinal sea un trampolín político o una oficina de empleo, en lugar de hacer preguntas incómodas pongámonos manos a la obra y coloquemos los filtros suficientes para evitar esas incómodas situaciones.

Quien no sea capaz de emplar unas horas de su tiempo en beneficio de sus vecinos, que abandone dignamente su puesto, que sea valiente. La puerta de salida está abierta parta todo aquel que solo busca su medro personal colándose de rondón en el Consejo Vecinal.

Volvamos no obstante al principio. Regresemos al concepto de los puestos de confianza (de quien los nombra) y aclaremos por si no está clara su situación  que solo pueden realizan funciones expresamente calificadas de confianza o asesoramiento especial. Por tanto queda excluida cualquier función de tipo administrativo, puesto que esa labor es propia y exclusiva del funcionario a quien nunca debe sustituir. Queda meridianamente claro que ese puesto de trabajo es de libre designación y de carácter no permanente (pan para hoy y hambre para mañana) y que su existencia depende directamente de su mentor. Su cese es automático, y se produce cuando cesa en su cargo la persona que le nombró, en nuestro caso el Alcalde.

Hablar de que se entiende por confianza o por asesoramiento especial es algo mas complejo, arduo y complicado puesto que la confianza es un sentimiento no es un valor, en cambio el asesoramiento necesita por parte del asesor de profundos conocimientos previos y de reconocida experiencia. Solo me queda por desear a los nuevos cargos que la confianza que el Alcalde ha depositado en ellos sea merecida y el asesoramiento adecuado.

 

La confianza se gana paso a paso, minuto a minuto, día a día, se gana repito, con el tiempo pero se pierde en un instante. Asesorar de forma especial supone tener unos conocimientos y una experiencia especiales, que normalmente el funcionario no tiene, asesorar no es hacer la pelota ni limpiar babas. Visto el panorama opino que una vez mas el Alcalde  ha dado asesores a quien menos los necesitan y me surje por apremio una pregunta: La Transparencia ¿Pa cuando?.

José Antonio Corachán Marzal