Benidorm

Benidorm se arma contra la ‘turismofobia’

Un artista local lanza una campaña para fomentar la convivencia entre españoles y británicos tras los incidentes de este verano

Denuncia a su agencia de viajes porque en la ciudad había «demasiados españoles»

Hospitalidad. Esa es la palabra que Turismo Comunidad Valenciana ha querido introducir en sus campañas de marketing como factor diferenciador y valor añadido frente a otros destinos emergentes. La tesis del secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, es que cada valenciano debe servir como «embajador» de su tierra, con una doble función: fidelizar al cliente y asumir que el turismo resulta una parte imprescindible para la economía regional, con un 14% del PIB.

Benidorm es un caso especial incluso dentro de los destinos tradicionales. La ciudad, de 70.000 habitantes censados, está completamente enfocada al turismo, muy especialmente al extranjero. No obstante, más de la mitad de visitantes que recibe en verano -la población puede llegar a las 300.000 personas- son de nacionalidad británica. La popularidad de la marca Benidorm en Reino Unido es tal que el 90% de los ingleses que llegan a la Comunidad eligen a la capital turística de la Costa Blanca para pasar sus vacaciones, e incluso cuentan con una zona propia (conocida como zona guiri) donde proliferan los pubs y hoteles diseñados específicamente para ellos.

En estos últimos meses Benidorm ha sido protagonista involuntaria de titulares que pueden asociarse a una imagen negativa de la ciudad, e incluso ha supuesto una escalada de comentarios negativos entre españoles y británicos. Para romper con esta tendencia el diseñador gráfico de Benidorm Pepe López Aperador, conocido como Pep Art, ha creado un «vistoso proyecto de marketing» destinado a luchar contra la turismofobia y para fomentar la convivencia entre españoles y turistas extranjeros, principalmente procedentes de Reino Unido, en la capital turística.

El proyecto comunicativo, «basado en inculcar el respeto en la ciudad de la Costa Blanca», se presentará este viernes 7 de septiembre a las 20 horas en el hotel benidormense Voramar. El artífice del eslogan ha invitado incluso a la turista Freda Jackson al evento, conocida por criticar la presencia de españoles en Benidorm. La idea, englobada bajo el eslogan Enjoy Benidorm with the Spanish people (disfruta de Benidorm junto a los españoles), surgió precisamente a raíz de las polémicas declaraciones de esta turista británica que se hicieron virales por todo el mundo. Jackson afirmaba que sus vacaciones en la Costa Blanca habían sido un «completo desastre», entre otras cosas, porque en su hotel había «demasiados españoles».

Las palabras de la británica octogenaria, según explicó López a Efe, unidas a un verano en el que Benidorm ha sido protagonista por algunos incidentes violentos aislados (sobre todo durante el Mundial de fútbol), han provocado, en opinión del artista y empresario, «cierto malestar y una turismofobia contenida, pero latente» en el municipio.

Ahora, para fomentar la convivencia y el respeto en Benidorm, «ciudad que ha sido siempre un ejemplo de tolerancia y convivencia pacífica», el artista presentará próximamente una campaña gráfica y de marketing con imágenes y frases destinada a vecinos y visitantes de todas las nacionalidades. Enjoy Benidorm with the Spanish people surgió dentro de una publicación de Facebook «como una respuesta a Jackson desde el humor». La «broma» gráfica ha ido creciendo a través de las redes sociales hasta convertirse en una campaña que pretende liderar, a golpe de vistosos diseños, la lucha en contra de la turismofobia.

El turismo británico ha crecido en la Comunidad Valenciana de manera imparable en los tres últimos años. Así, si en 2015 se generaron 2,8 millones de pernoctaciones hoteleras (un 10% más que el año anterior), en 2016 esta cifra fue de 3,4 millones, lo que supone un incremento del 18,8% interanual. En 2017 esta cifra llegó a los 3,7 millones, un 7,3% más. Al respecto, el pasado mes de julio supuso un punto de inflexión respecto a Reino Unido, con un descenso de pernoctaciones de diez puntos en Benidorm. Los hoteleros achacan este dato al cambio de coyuntura internacional, con la reapertura de Turquía, y al descenso de capacidad