EL TRIBUNAL QUE JUZGA A MAS


Carlos Ramos. Dos de las plazas de magistrado en la sala civil y penal del TSJC se cubren a propuesta del Parlamento catalán. Ramos ganó la suya en 2004 con los votos del tripartito de izquierdas –PSC, ERC e ICV-, la abstención del PP y la oposición de CiU. Antes de juez, sin embargo, ejerció como fiscal durante más de 20 años. Y en particular, fue fiscal anticorrupción. Suyas fueron algunas de las investigaciones de mayor calado político relacionadas con la delincuencia económica de los 90: el caso abierto contra el exconsejero de Economía Jordi Planasdemunt; la causa contra el financiero Javier de la Rosa por la descapitalización de Grand Tibidabo, o la investigación por los sobornos del exjuez Lluís Pascual Estevill. De talante progresista, perteneció a la Unión Progresista de Fiscales y más tarde, ya como magistrado, a Jueces por la Democracia.
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