LOS HIJOS DE RUIZ MATEO AL BORDE DEL BANQUILLO
Al tiempo que ordena seguir adelante contra estas 15 personas, el juez sobresee la causa respecto de otras seis -entre ellas, la viuda de Ruiz Mateos, Teresa Rivero Sánchez- y da traslado de las actuaciones a las más de medio centenar de acusaciones personadas en la causa para que formulen escrito de acusación, sobreseimiento o la práctica de diligencias añadidas de carácter excepcional. Según indica De la Mata en el mismo auto, los responsables de Nueva Rumasa se lanzaron a captar fondos a través de agresivas campañas publicitarias que invitaban a la gente a invertir en las principales empresas cuando el grupo se encontraba prácticamente en situación de insolvencia. Pretendían así solventar el problema y embolsarse el dinero.
A cambio de la inversión que reclamaba, el grupo ofrecía intereses altos a la vez que ofrecía una imagen de solvencia empresarial que en ese momento era irreal. En concreto, el sistema ideado por Ruiz Mateos, sus hijos y Manuel Sánchez Marín se basó en obtener préstamos de los inversores a cambio de entregarles pagarés que supuestamente garantizaban el pago de los intereses y que eran avalados por las sociedades de Nueva Rumasa más conocidas. Este mecanismo eludía en todo momento el control de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, ya que los imputados impusieron la condición de que los inversores debían entregar como mínimo 50.000 euros.
De la Mata explica que, según los impulsores de la campaña, hubo al menos 4.110 personas que se lanzaron a invertir en el grupo un total de 337 millones de euros, de los cuales el juez ha podido encontrar certificados de entrada en las cuentas de Nueva Rumasa de algo más de 243 millones procedentes de las personas que adquirían los derechos de los pagarés entre febrero de 2009 y el mismo mes de 2011.


Debe estar conectado para enviar un comentario.