INVESTIGAN A JORDI PUJOL-Jr POR BLANQUEO Y CORRUPCIÓN EN FRANCIA

Los pelotazos no tienen fronteras. Hace una década, Jordi Pujol Ferrusola inició un suculento negocio en el sur de Francia, intentando poner en marcha un centro comercial. Multiplicó por cinco el valor de unos terrenos en cuestión de meses (fueron comprados por 750.000 euros y poco después valían cuatro millones) al conseguir la recalificación para construir un gran centro comercial con un socio francés bien conectado políticamente. Por esa enrevesada operación, la UDEF le investiga por corrupción y blanqueo de dinero, mientras que el actual alcalde de Perpignan dice que los permisos concedidos fueron “ilegales”.
Un informe que la UDEF entregó recientemente en el juzgado central número 5 de la Audiencia Nacional señala que “las cuestiones que se desarrollan en este apartado son, en cierto modo, una novedad en el procedimiento, dado que de confirmarse las hipótesis policiales que se van a introducir seguidamente, supondría la involucración del investigado, Jordi Pujol Ferrusola, en actos de corrupción urbanística ejecutados en Francia, sirviendo además esta jurisdicción para blanquear capitales, tanto los invertidos inicialmente en cuanto a su procedencia como las plusvalías gestadas como consecuencia de llevar a cabo operaciones que presumiblemente serían ilícitas”.
El dinero de Pujol júnior, por otro lado, no fue ingresado directamente en la sociedad francesa, sino en un despacho notarial francés, que luego, supuestamente, se los debía entregar a Gendre. “En España, estos hechos serían sospechosos de blanqueo de capitales, dado que es necesario reproducir en las escrituras notariales la trazabilidad de los fondos”. Pero advierten de que la transacción se produce en territorio francés e ignoran si era acorde con la legislación del país vecino.
La conclusión es que Pujol júnior prestó los 900.000 euros iniciales para inyectar en la compañía francesa Parc Saint Julien, “de forma que esta tuviera liquidez para afrontar la compra de la finca de Perpignan (…) comprometiéndose a la vez a realizar las gestiones administrativas para construir un centro comercial en el terreno, donde actualmente hay plantadas vides, de lo que se infiere que las gestiones administrativas estarán vinculadas al cambio de uso del suelo”. En otras palabras, que los socios esperaban una recalificación (o un ‘pelotazo’) inmobiliario para forrarse los bolsillos.
La relación de Pujol Jr. con Perpignan
Pujol Ferrusola ya estaba conectado con la ciudad de Perpignan al haber comprado el equipo de rugby USAP de esta localidad (él mismo había sido jugador de este deporte en el FC Barcelona). Para conseguir levantar el club, pidió a su padre, Jordi Pujol, entonces presidente de la Generalitat, que le inyectase fondos públicos, y de este modo articuló un convenio con TV3 para retransmitir partidos del club francés (negándose a retransmitir partidos de equipos españoles) y pagando al club de Perpignan alrededor de 80.000 euros anuales.
El alcalde de la ciudad era, entonces, Jean Paul Alduy, un hombre condecorado por Jordi Pujol con la Creu de Sant Jordi y que contaba con el apoyo de Unitat Catalana, un partido pancatalanista que gozaba de los parabienes de los nacionalistas. Por si fuera poco, en 1997 impulsó “la catalanización de la toponimia del catastro de Perpignan” (el dato es aportado por ‘Enciclopedia catalana’), lo que años más tarde haría Jordi Pujol Ferrusola con todos los documentos de la USAP. Los contactos políticos con Alduy, no obstante, recayeron sobre los hombros de Gendre, que “el 3 de octubre de 2007 ya conocía que se iba a aprobar el expediente, aun cuando la resolución del alcalde dataría de 13 días después”. Y efectivamente, el 16 de octubre de 2007 Alduy aprueba el permiso de construcción del centro con un techo de 47.218 metros cuadrados de suelo edificable. En mayo de 2008, el grupo internacional Codic compró la propiedad y sus derechos por una cuantía no especificada

El dinero de Pujol júnior, por otro lado, no fue ingresado directamente en la sociedad francesa, sino en un despacho notarial francés, que luego, supuestamente, se los debía entregar a Gendre. “En España, estos hechos serían sospechosos de blanqueo de capitales, dado que es necesario reproducir en las escrituras notariales la trazabilidad de los fondos”. Pero advierten de que la transacción se produce en territorio francés e ignoran si era acorde con la legislación del país vecino.
La conclusión es que Pujol júnior prestó los 900.000 euros iniciales para inyectar en la compañía francesa Parc Saint Julien, “de forma que esta tuviera liquidez para afrontar la compra de la finca de Perpignan (…) comprometiéndose a la vez a realizar las gestiones administrativas para construir un centro comercial en el terreno, donde actualmente hay plantadas vides, de lo que se infiere que las gestiones administrativas estarán vinculadas al cambio de uso del suelo”. En otras palabras, que los socios esperaban una recalificación (o un ‘pelotazo’) inmobiliario para forrarse los bolsillos.
La relación de Pujol Jr. con Perpignan
Pujol Ferrusola ya estaba conectado con la ciudad de Perpignan al haber comprado el equipo de rugby USAP de esta localidad (él mismo había sido jugador de este deporte en el FC Barcelona). Para conseguir levantar el club, pidió a su padre, Jordi Pujol, entonces presidente de la Generalitat, que le inyectase fondos públicos, y de este modo articuló un convenio con TV3 para retransmitir partidos del club francés (negándose a retransmitir partidos de equipos españoles) y pagando al club de Perpignan alrededor de 80.000 euros anuales.
El alcalde de la ciudad era, entonces, Jean Paul Alduy, un hombre condecorado por Jordi Pujol con la Creu de Sant Jordi y que contaba con el apoyo de Unitat Catalana, un partido pancatalanista que gozaba de los parabienes de los nacionalistas. Por si fuera poco, en 1997 impulsó “la catalanización de la toponimia del catastro de Perpignan” (el dato es aportado por ‘Enciclopedia catalana’), lo que años más tarde haría Jordi Pujol Ferrusola con todos los documentos de la USAP. Los contactos políticos con Alduy, no obstante, recayeron sobre los hombros de Gendre, que “el 3 de octubre de 2007 ya conocía que se iba a aprobar el expediente, aun cuando la resolución del alcalde dataría de 13 días después”. Y efectivamente, el 16 de octubre de 2007 Alduy aprueba el permiso de construcción del centro con un techo de 47.218 metros cuadrados de suelo edificable. En mayo de 2008, el grupo internacional Codic compró la propiedad y sus derechos por una cuantía no especificada


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