
Día de rotundos minutos de silencio, de declaraciones altisonantes, de grandes gestos y de enormes promesas. Tras un minuto de silencio atronador en Bruselas, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Kristalina Georgieva, ha declarado este miércoles que el destino de los ataques terroristas del martes son “la Unión Europea y Bruselas”.
El presidente Jean-Claude Juncker ha ido más lejos y ha explicado que en ataques como los de París y Bruselas “Europa es el objetivo”. Juncker ha reclamado una «Unión de la seguridad», a la altura de la unión energética, la unión de capitales y la Unión Económica y Europea.
Pero ha sido el primer ministro francés, Manuel Valls, quien ha lanzado los mensajes más duros: «Estamos en guerra», ha repetido dos veces en una visita al Ejecutivo comunitario, «y en los próximos años los socios de la UE tenemos que invertir masivamente en sistemas de seguridad adecuados ante la amenaza a la que nos enfrentamos».
La Comisión se ha esforzado este miércoles en dar un mensaje de normalidad: ha reforzado las medidas de seguridad, “pero el trabajo continúa; la vida sigue”, ha dicho Georgieva: un tercio de los funcionarios comunitarios se han quedado en casa, pero el resto ha ido a trabajar como cualquier día.
Pero en el día después de un gran atentado, tras las habituales muestras de luto y solidaridad, resurge la gran cuestión: el equilibrio entre libertad y seguridad. Tanto Bruselas como París han puesto el énfasis en la seguridad. Juncker ha reclamado «un aumento de la colaboración entre los servicios secretos europeos», y ha lamentado que esa sea una petición típica del día después de un atentado —como sucedió después del 11-S, después del 11-M, tras los atentados de Londres y tras los más recientes de París— que después se queda en agua de borrajas «a pesar de las evidencias de que esa cooperación sería muy útil para los países europeos».
Juncker y Valls han citado el reguero de propuestas de los últimos meses, que en gran parte siguen en el tintero. La propuesta de mayor control de las fronteras exteriores de la Comisión está en el alero del Consejo Europeo. A la Directiva de armas le queda aún cierto recorrido legislativo. Y lo mismo ocurre con la posibilidad de compartir los ficheros con bases de datos de viajeros, que sigue varada en el Parlamento Europeo.
Obama: “Es muy importante no responder con miedo”
El presidente Barack Obama pidió este miércoles no reaccionar con miedo a la amenaza terroristas irracionalmente. “Es muy importante no responder con miedo”, dijo Obama en una rueda de prensa en Buenos Aires junto a su homólogo argentino, Mauricio Macri.
El demócrata Obama dijo que su primera prioridad es derrotar al Estado Islámico (ISIL o ISIS). Pero añadió que el ISIS no representa una amenaza existencial para EE UU y que la clave es evitar reacciones atolondradas y contraproducentes. Citó entre estas reacciones, mencionada por algunos candidatos republicanos a sucederle, la idea de arrasar con bombardeos los territorios del Estado Islámico en Oriente Próximo.
Obama cree que las respuestas poco meditadas pueden ser no sólo contrarias a los valores de EE UU, sino también acabar reforzando a los terroristas.
Tras los atentados del martes en Bruselas, el senador Ted Cruz, aspirante a la nominación del Partido Republicano a la Casa Blanca, ha propuesto la creación de patrullas para vigilar barrios musulmanes.
“Acabo de salir de un país que practica este tipo de vigilancia de barrio”, dijo en alusión a Cuba, anterior etapa, antes que Argentina, del viaje de Obama por América Latina. “Por cierto, es el país del que el padre del senador Cruz escapó para ir a América, la tierra de los libres”. / M.B / C.E.C.
Bruselas ha reaccionado a los atentados con la convocatoria de una reunión de ministros del Interior de la UE, que se celebrará este jueves para coordinar la respuesta europea al terrorismo del ISIS, según el comisario Dimitris Avramopoulos. Se repite la secuencia de los atentados de París: Avramopoulos, al igual que Juncker, ha hecho un llamamiento para “reforzar la coordinación y el intercambio de información entre los servicios de inteligencia de los Estados miembros”. Pero ha reconocido que “hay una laguna de confianza” que impide una colaboración mayor.
No está claro cuál será la agenda de los ministros del Interior en los próximos días. Tras los ataques de París el 13 de noviembre, Francia aprobó un paquete legislativo sin precedentes contra el terrorismo. Bélgica, por cierto, hizo lo mismo, con un paquete de 18 medidas destinado a lavar la pésima imagen que dejaron las fuerzas de seguridad belga en la lucha antiterrorista. La Comisión propone ahora, de entrada, acelerar la puesta en marcha de su propuesta para dificultar la adquisición de armas de fuego en territorio europeo. Y acelerar asimismo la propuesta para reforzar la lucha contra el terrorismo, básicamente a través de Europol. “Las herramientas ya existen. Pero hay que reforzar el papel de la agencia Europol para evitar algunos de estos sucesos. Hay que colaborar porque no sabemos cuándo llegará el próximo golpe, pero sabemos que llegará”, ha dicho Avramopoulos. El comisario pide a los socios europeos que compartan sus bases de datos, que tanto en Consejo como el Parlamento Europeo cierren de una vez el registro de pasajeros en los aeropuertos y que envíen recursos y expertos para reforzar Europol.
Avramopoulos ha dejado un último mensaje ante las primeras reacciones de la extrema derecha xenófoba, que vincula la inmigración masiva de los últimos meses y los ataques terroristas. “Las personas que llegan a Europa huyen del mismo terror que nos ha golpeado en Bruselas”, ha subrayado, tajante. “Estamos ante un desafío. Pero nuestra reacción no puede ser el pánico”, ha cerrado. “Los extremistas religiosos no hablan por una religión entera”, ha añadido Georgieva, que ha destacado que dos tercios de los funcionarios europeos han ido a trabajar hoy: el resto lo hacen por vía telemática, desde sus casas.

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