Exposición que estará en l´Hort de Colón hasta el 27 de noviembre
Manolo Mora.- La familia Orquín Cano, Balaso, ha cedido a la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Benidorm una serie de imágenes de los años 50 y 60 del siglo pasado, imágenes que nos retrotraen a un momento en el que Benidorm arrancaba como destino turístico y la ciudad y sus habitantes se
preparaban para la transformación que viviría la ciudad a partir de entonces.
preparaban para la transformación que viviría la ciudad a partir de entonces.
Diego Orquín deja la almadraba en la que trabajaba de muy joven en Túnez, junto a su padre Miguel Orquín, capitán de la misma, y el segundo capitán, Pepe Llinares.
Tras el cierre de la almadraba, por la independencia de Túnez en 1956, vuelven a Benidorm y trabajan juntos en el estanco que Pepe Llinares tiene en la Alameda. En este pequeño negocio empiezan a comercializar las primeras tarjetas postales con imágenes de aquel Benidorm que les vendían dos fotógrafos de origen alemán, Marvelli y Rueck, quienes fotografiaban el incipiente Benidorm turístico y las editaban en un laboratorio de Barcelona.
Tras el cierre de la almadraba, por la independencia de Túnez en 1956, vuelven a Benidorm y trabajan juntos en el estanco que Pepe Llinares tiene en la Alameda. En este pequeño negocio empiezan a comercializar las primeras tarjetas postales con imágenes de aquel Benidorm que les vendían dos fotógrafos de origen alemán, Marvelli y Rueck, quienes fotografiaban el incipiente Benidorm turístico y las editaban en un laboratorio de Barcelona.
En 1966, Diego Orquín y Gottlob Rueck se asocian y amplían la comercialización de estas tarjetas postales con los primeros folletos publicitarios de algunos establecimientos hoteleros de la ciudad. En los años 70 amplían sus negocios con varios locales por la ciudad aunque, más adelante, y por circunstancias personales, Diego Orquín compra la parte del negocio a Rueck, con los archivos fotográficos incluidos.
Al fallecer prematuramente Diego Orquín en el año 1993, el negocio familiar pasa a manos de su esposa, Pepita y sus hijos Vicenta, Miguel, Jaume, Diego y Mireia, quienes lo regentan hoy en día.
Con esta colaboración de la familia Orquín Cano, se demuestra una vez más la generosidad de las familias de Benidorm que ponen a disposición del Ayuntamiento de
Benidorm y, por lo tanto de toda la ciudadanía, de forma desinteresada un patrimonio que, dada su trascendencia, forma parte de la memoria histórica del pueblo de Benidorm.
Benidorm y, por lo tanto de toda la ciudadanía, de forma desinteresada un patrimonio que, dada su trascendencia, forma parte de la memoria histórica del pueblo de Benidorm.

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