
En l965 catorce jóvenes de la ciudad se iba hacer la mili. Todos ellos, siguiendo la tradición marinera de la villa, eligieron Marina. Cuatro fueron destinados a Madrid. Tres lo hicieron en barcos de la Armada y cuatro en Cartagena. Los tres que faltan se libraron de ese servicio militar por tener unos padres muy mayores. Han pasado 50 años de esa, entonces, obligación. Hoy, todos, los que quedan, son casi ”venerables de la terceras edad” que vive plácidamente el día a día en nuestra ciudad y, muchos de ellos, aún tienen fuerzas para hacer algún que otro y, sobretodo, tomarse su vino, en el Bar Rioja, diariamente.

El 28 de diciembre del 64 se reunían, en un restaurante del Rincón, para celebrar la incorporación al ejercito de la Marina. Tuvieron su problemas con dos falangistas, foráneos, que, tras presentar denuncia en la Guardia Civil fueron conducidos al cuartelillo. Entre los “detenidos” se encontraba el hijo de Ubago quien lo mando avisar. Personándose este donde estaban retenidos, fueron puestos “en libertad” sin cargos.
Anécdotas, como la contada hay muchas. Los que estaban en Cartagena vivieron todo el proceso de la “Bomba de Palomares”, vieron como Fraga se bañaba.
HAN ESTADO NUEVAMENTE JUNTOS

Han pasado 50 años y, para celebrarlo, organizaron, hace unos días, una comida de camaradería y hermandad, recordando y degustando una magnifica paella.
No falto la colaboración de Pepe Albero, texto que se acompaña, como una poesía.



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