DON LEOPOLDO BERNABEU
JUAN BILLY <juanbilly7@gmail.com>
Sr. D. Manuel Pérez Fenoll
Muy señor nuestro:
Hace unos días se personaron en el solar sito junto al edificio Bolero
(Avd. de la Armada Española, 9 de esta ciudad) varias personas que
barajan la posibilidad de construir, según respondieron a algún vecino
que les preguntó por qué hacían medidas. También se hallaba presente
el Sr. Administrador de la Finca, don Ricardo Ruiz de León, de
Administración Bahía.
Tras entablar conversación con ellos, comentaron que querían hacer un
bloque de pisos en el solar aludido (nada sabe la Comunidad de
Propietarios al respecto), que la distancia desde Bolero debería de
ser de cuatro metros hasta donde empezaba su propiedad, y que a su vez
el nuevo bloque debería retranquearse otros cuatro. Surgió cambio de
opiniones entre ellos, y el vecino que se hallaba presente,
insistiendo éste en que los cuatro metros deberían computarse a partir
del límite de la propiedad de la parcela donde se ubica el edificio
Bolero, y en todo caso medidos nunca antes del borde exterior de la
acera existente, coincidente más o menos con el volumen de las
terrazas que sobresalen del edificio; todo ello en consonancia con la
norma, doctrina y jurisprudencia que se señala que las mediciones y
servidumbres de nuevas edificaciones han de hacerse a partir de la
zona de mayor volumen del predio contrario, “definido por la cara
exterior de los muros y cerramientos envolventes”.
Sorprendió sobremanera la interpretación de los pretendidos
constructores al señalar verbalmente que nada tiene que ver el Código
Civil con las normas urbanísticas del Ayuntamiento de Benidorm; craso
error, pues ningún Ayuntamiento con transparencia ciudadana y que
ejerza la muy noble tarea de administrar en aras de la mejora de la
ciudad y la armonía vecinal (comodidad, orden urbanístico, ordenación
del tráfico, seguridad ciudadana y un sinfín de cuestiones más
obviamente innecesarias de enumerar por ser de usted bien conocidas),
puede admitir y mucho menos compartir tal criterio. Es más, muchos
ayuntamientos incluso exigen (para mejor urbanización de las ciudades)
servidumbres mayores de las mínimamente establecidas, que den más
amplitud y por ende fluidez de intervención ante cualquier
contingencia; que como muy bien sabe usted y estamos seguros de que
así lo interpreta y aplica, la Ley se modera con la equidad.
Otra cuestión son los desmanes que en un sinfín de municipios
españoles se han venido haciendo, en muchos casos con detestable
corrupción que afecta a políticos, técnicos, particulares, etc., y que
han sido y son objeto de acciones judiciales, unas veces por vía de la
simple y cómoda denuncia, otras por la demanda civil, otras con la
participación de “Manos limpias” y ejercicio de acción popular,
también tras diligencias informativas del Ministerio Fiscal, además,
obviamente, de la denuncia y juicios paralelos en los medios de
comunicación, etc.
Planteado sucintamente lo anterior, y en la creencia y convicción
absoluta de su intachable mediación en el supuesto de que se solicite
licencia de obras para la pretendida edificación, pasamos a exponerle
lo siguiente:
La parcela en cuestión está al lado izquierdo del edificio Bolero,
mirando a éste de frente.
En ese lado precisamente se encuentra el vado permanente de entrada y
salida de vehículos desde el garaje subterráneo del edificio Bolero,
cuya propiedad y límite con la parcela contraria, desde hace años (y
aunque parece ser que aún es mayor), viene delimitado por una cadena
fijada a machones de hierro. Esto le confiere actualmente una amplitud
de unos cuatro metros, contados (como mínimamente debe ser en leal
observancia de la legislación imperante y del sentido común, aplicando
la Ley con la equidad a que se alude anteriormente) desde el borde
exterior de la acera del edificio Bolero, coincidente, como arriba se
dice, con la cara exterior de los cerramientos envolventes. No ha de
olvidarse que el edificio Bolero es de protección oficial, y que en su
construcción, incluidas las aceras, se siguieron escrupulosamente las
normas establecidas. No podríamos decir lo mismo, y esto es a simple
título de comentario pues ya no tiene remedio, del edificio construido
hace años al lado derecho (siempre mirando de frente al edificio
Bolero), que dejó una calle estrecha y peligrosa para entrada de
vehículos, y que en modo alguno permitiría la intervención, por poner
un ejemplo, de un camión de bomberos o un vehículo grande.
La medición desde el edificio Bolero a partir de la cual debe ser
construida la nueva fábrica (independientemente del retranqueo que en
su propio predio deba hacerse y que afecta a los propietarios de la
parcela colindante), ha de fijarse desde donde termina la propiedad de
Bolero, y en todo caso nunca ha de ser inferior a cuatro metros
contados desde el borde exterior de la acera existente, coincidente
más o menos con el volumen de los “cerramientos envolventes”.
Con una amplitud como la actual, y aunque con angostura, pueden
cruzarse con esmerada maniobra dos vehículos coincidentes, uno de
entrada al garaje y otro de salida. ¿Qué ocurriría en el hipotético
supuesto de que el paso se estrechase y no permitiese más que el paso
de un vehículo en uno y otro sentido? La respuesta es obvia: o marcha
atrás, rampa incluida en maniobra imposible del vehículo que sale, o
bien marcha atrás del vehículo entrante con evidente peligro para
viandantes e invasión de la calzada de la Avenida con el consiguiente
atascando el tráfico. Ni aun instalando un semáforo se evitaría la
invasión de la vía pública por un vehículo que espera para entrar a
que otro salga. Imagínese además una eventual intervención de
bomberos, ambulancia, excavadora, colocación de andamios…
Aunque tenemos fundada información de que la amplitud de paso ha de
ser aún mayor a la que aludimos, y que incluso en los planos
catastrales se tenía previsto el trazado de una calle por el terrero
de la parcela vacía, queremos que usted tenga cumplida información de
tales pormenores para que medie ante cualquier irregularidad y que
daría origen a acciones no deseadas.
Depositamos en usted, conocedores de su honradez y honorabilidad, toda
la confianza y le saludamos cordialmente.
Vecinos del Edificio Bolero