JUAN ANGEL FERRER
Las razones para no debatir la municipalización de la grúa y la ORA.
En el pasado Pleno del lunes 5 de mayo, los doce concejales socialistas y liberales no quisieron debatir una propuesta sobre la municipalización del servicio de la grúa y la ORA. Una banda de falsarios, incapaces de cumplir lo que prometen.
Todos levantaron el brazo para no votar un estudio que nos diga si la municipalización de la grúa y la ORA puede ser rentable. No solo rentable económicamente, sino también en mejora del servicio y, especialmente, en el cumplimiento con las nóminas de los trabajadores.
Pero, además de intentar callar mi voz, cosa que será difícil que consigan los trece concejales deberían tener más razones por las que quitar mi propuesta del debate.
Quizás tengan miedo de que la Sra. Mª Carmen Martínez, aficionada a las espantadas y las amenazas, no les acompañe en las votaciones para adjudicar contratos a los clientes y amigos de los liberales. Este es un miedo que corre siempre por los despachos de Alcaldía y, que al final, siempre se disipa obedeciendo las órdenes de la concejala independiente.
Quizás tengan miedo de que se conozcan los entresijos del proceso penal en el que están envueltos Agustín Navarro y su coadyuvante. Un proceso que, según los expertos, cada vez tiene un peor pronóstico. Decía Agustín Navarro que en este asunto no se gobierna con el miedo de la condena. Si no es por miedo, por qué deja el asunto fuera del debate y la votación.
Quizás los socialistas tengan miedo de proponer una municipalización. Un grupo que de socialista ya se les han caído todos los adjetivos y mantienen unas siglas a cambio del sueldo mensual. La izquierda ya no se asienta sobre el grupo socialista. Rubén Martínez no debe tener ni fuerza para leer su ideario, su programa de reforzar lo público frente al negocio de las empresas privadas a costa de los impuestos de los ciudadanos.
Quizás les asuste tener que dar la cara frente a los trabajadores que han sido maltratados por la empresa concesionaria. No se atreven a decirles que puede haber una forma mejor de gestionar estos servicios que no sea volver a contratar una empresa, que a poco que les flojee, los deje tirados, con atrasos en las nóminas y con desperfectos en los servicios.
Quizás no quisieron decirles que ya han elegido a una nueva empresa, que debe tener un empresario determinado, con nombres y apellidos. Una empresa que ya se ha debido pasear a husmear un nuevo contrato.
Quizás nadie quiso aludir a las alegaciones que la empresa ha presentado frente a la incoación de la resolución del contrato. Unas alegaciones que ya deberían haberse resuelto para remitirse al Consell Juridic Consultiu. Unas alegaciones que quizás pongan más luz sobre la desgraciada historia de esta concesión, pero que los concejales del gobierno prefieren, como en todo este asunto, mantener el oscurantismo y la engañifa.
Quizás no quisieron poner luz sobre ese pacto con la empresa Park Control 2000 S.L. Un pacto en el que Agustín Navarro y su cómplice obtuvieron el perdón a cambio de prebendas que hemos pagado todos los ciudadanos. En abril de 2013, la empresa retiró los cargos a estos dos personajes. Y Agustín Navarro y Mª Carmen Martínez les ampliaron en un 25 % las plazas de zona azul para que pudieran recaudar más dinero.
Un pacto indecente para las dos partes, la de un alcalde y su asesor imputados. El 5 abril de 2013, Park Control 2000 desistió ante el juez de las graves acusaciones que había denunciado. Un desistimiento a cambio de un acuerdo que no hemos conocido, porque nunca se llevó a su aprobación plenaria. Sin embargo, existe un documento denominado “park control7.pdf” que ha circulado entre el abogado externo del Alcalde y los abogados de la empresa. Un documento que no ha salido a la luz y que por ello quizás no quisieron que se debatiera mi propuesta en el pleno.
Mientras tanto, las grúas no funcionan, las calles no se pintan, no hay ORA para residentes ni trabajadores y no sabemos que recaudan con el dinero que pagamos todos los ciudadanos y los turistas.
Mientras tanto, hay 32 familias que sobreviven con el sueldo mínimo, que les falta recibir varias nóminas y que otra vez les ofrecen un futuro cargado de incertidumbre en manos de otra empresa que buscará su beneficio a costa del trabajo de los empleados.
Mientras tanto los trece concejales socialistas y liberales y algún asesor avezado tienen miedo de debatir en el pleno una propuesta reflexiva y cargada de sentido común.
Yo creo que esas son las razones, aunque ellos sabrán porque han sido incapaces de permitir que la democracia y la palabra, superen al oscurantismo y la tiranía de un gobierno amedrentado.
JUAN ANGEL FERRER AZCONA
CONCEJAL NO ADSCRITO
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