Llama a mi puerta la vida,
y estoy inmerso en mi locura, sólo, aquí, acostado,
nadie me acompaña, excepto yo.
La vida eterna golpea las puertas de mi tumba,
y siento como la luna teje sus telarañas,
como se siente la noche, callada y constelada,
y mi alma se desprende de mi cuerpo.
Ya nadie me observa ni me mira.
Los árboles y la noche son los que ahora me hipnotizan,
son la locura del vivir,
siervos de la propia raíz,
que me llevarán a la elevación de los mares.
Y en esta aventura llena de estrellas, agüeros negros y átomos
acunando las rojas y escalofriantes frases,
del sueño misterioso y mágico,
se halla mí manía.
Sigo mí camino, tal vez encuentre
una joven dama,
para que esta boca seca y resquebrajada,
se llene de vida con su palpitante líquido rojo.

Respuesta
IMPRESIONANTE!!!SALUDOS
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