La experiencia nos dice, que una de las virtudes más importantes de un buen político es que sea un buen gestor. Y ¿ qué va a gestionar ?. Los ingresos y los gastos que se han marcado en unos presupuestos. De hecho se sabe que la Ley de Presupuestos Generales del Estado es la más importante que se puede aprobar en el año. Es la que nos marcará el rumbo a seguir, pudiendo repercutir en el bienestar de los ciudadanos. Lo mismo ocurre con una Comunidad Autónoma, un Ayuntamiento, una institución pública, una empresa e incluso nuestro propio hogar.
El no tener un presupuesto aprobado en tiempo y forma es el mayor fracaso de un político, de su grupo, o de quien le sustenta en el poder. Cada año surgen necesidades y proyectos nuevos que requieren ser recogidos en los presupuestos. Por otra parte, ya hemos aprendido que esto de la economía es muy cambiante y por ello hay que tener previsto lo más exactamente posibe nuestros ingresos y gastos. Si no hay presupuestos nuevos, no puede haber avances, uno se queda atrás. El que gobierna ha de tener la responsabilidad suficiente para proponerlos y en su caso aprobarlos Si no es así habrá que pensar que en su propio grupo no se ponen de acuerdo, que el-los grupos que le apoyan le han retirado la confianza, que algo grave se oculta a los ciudadanos, o simplemente, que no se está capacitado para gobernar.
En política hay que ser muy serios y rigurosos, sino el pueblo colocará a cada uno en el sitio que le corresponda.
DFrancisco Javier Reverte Lledó
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