Salvo es multar a las parejas que se besaban en plena calle y algún otro tema, el concejal de Seguridad Ciudadana, Pepe Marcet, saca adelante una “ley local” que afecta a las personas que, tal vez por capricho, se ven en la necesidad d pedir limosnas o comida. Incluso se les puede multar hasta con 750 euros, no tienen para un bocadillo y encima multa al canto. Aquellos mendigos que sean recogidos, a la fuerza, por la Policía Local se les sacara un billete y se les mandara a su localidad, allí, tal vez, tengan comida abundante para no verse en la necesidad de pedir limosna.
Con la que viene cayendo a este desgracio sector ciudadano, ¡encima!, se le poner más trabas para que sigan con es obligado ayuno.
Que positivo hubiera sido que en vez de arremeterse con estas hambrientas personas se hubiera hecho lo mismo pero, eso ni lo tocan, para limpiar las calles de Benidorm de los excrementos de perros, chicles, y resto de basuras de lo que estamos siendo, en ámbito nacional, casi los primeros.
Para mí no ha estado Marcet nada acertado y menos aún el resto de los que levantaron la “mano”.

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