EL PALACIO ¡! DE DEPORTES
(A vueltas con los papeles escondidos del camión)
Allá por el año 776 (A.C.) dieron comienzo en la ciudad griega de Olimpia los juegos de su
nombre. Acá en Benidorm por el año 25 (C.P.) para los no iniciados en esta nomenclatura
“corrúptio pecuniária” principio de la corrupción incontrolada, o lo que es lo mismo el año 2000,
mas o menos, dio comienzo lo que los nuestros políticos decidieron en llamar Palacio
(denominación que algunos vecinos no iniciados en la pomposidad y vanidad no entendemos),
porque si no es “casa solariega de una familia noble”, si tampoco es “casa suntuosa destinada a
habitación de grandes personajes “, si no es “casa destinada a residencia de los reyes”, y por
último si tampoco es “donde el rey da audiencia pública” ¿porqué llamarle gratuitam
ente Palacio?
Será, no cabe duda porque ha costado sin serlo, como un auténtico palacio. En mi opinión es un
edificio gris, sin relevancia arquitectónica alguna y totalmente anodino e insustancial. En estos
tiempos que corren no es de extrañar que si a lo que toda la vida hemos llamado enchufados se le
denomine como personal de confianza, porque no llamar palacio a esta edificación.
Hablar de la tragicomedia que organizaron los políticos para darle nombre en su momento, es pueril
y considero intrascendente malgastar el tiempo con ello. Eso queda para aquellos que por no tener
nada que hacer, gustan de perder el tiempo.
En cambio, hablar de lo que nos ha costado y lo que tenemos que pagar por él, si lo considero
necesario ya que es nuestro dinero el que se puso en juego (no olímpico) y de todas las formas
posibles se ha tratado de ocultar, enmascarar o esconder. Mas tarde o mas pronto jugar tan
alegremente con el dinero público tiene su precio y habrá que pagarlo.
Y comienza la acción: Informes favorables del Coordinador de Deportes, del Responsable del
negociado de deportes y del Encargado de instalaciones deportivas, marcaron el inicio en junio de
2002 para la presentación al Pleno del expediente para la construcción del Palacio ¡! de Deportes
por el Concejal delegado de Deportes, que consiguió en julio del mismo año la aprobación del gasto
y su formalización en febrero de 2003, adjudicándose por un importe aproximado de 9.300.000,00
€.
Rápidamente comenzó el consabido “Baile de los Malditos” (malditos modificados y malditas
ampliaciones; por una vez no me refiero a los otros malditos). Al año siguiente vieron la luz dos
proyectos reformados que, tras diversos avatares consiguieron ser aprobados en octubre de 2008 por
un importe de 4.200.000.00 € a pesar de la presunta inexistencia de crédito que cubriera el gasto
aprobado, ni del informe de Supervisan como es obligación según impone la tan citada y vapuleada
por el equipo de gobierno, Ley de Contratación de las Administraciones Públicas.
La llamada Mesa de Contratación, en la que curiosamente no figuraban ni el Secretario ni el
Interventor como es perceptivo, valoró todas las propuestas presentadas y… ¡Oh sorpresa, fascinante
admiración y asombro infinitos! La Mesa propone a Enrique Ortiz e Hijos Contratista de Obras,
S.A. la adjudicación como era obligado. Pero no repuestos aún por tan inesperada sorpresa, nos
vemos rodeados por la perplejidad que supone el hecho de que el Pleno de noviembre de 2002,
desatiende la decisión de la Mesa y unánimemente y sin motivo alguno que argumente y justifique
su postura, adjudica el contrato a la UTE formada por Dragados, Obras y Proyectos, S.A. y ECISA,
Cía. General de Construcciones, S.A. ¿Hubo un MIS (Movimiento Incontrolado de Sobres) o hubo
un MUS (Movimiento Uniforme de Sobres)? No sabemos, algo falló.
Además, al igual que ocurrió cuando hablamos de La Casita de Papel de Oro, al parecer todavía no
se han realizado ni la recepción de
la obra ni la liquidación definitiva. Olvidos que pasan y pesan.
Por otra parte, cuando revisamos los “papeles perdidos y olvidados del camión” (hay tantos papeles
que si no se acumulan en un camión de cinco ejes, no caben) los revisamos con detenimiento, es
decir uno a uno, por delante y por detrás, por el haz y por el envés, a derechas e izquierdas
podemos descubrir que los técnicos de la UTE redactaron y presentaron su plica optando al
concurso público sin haber visitado, visto, pisado, sacado niveles, planimetría, ni nada de nada
sobre el terreno, hasta no haber conseguido el contrato. En una palabra: Eran como ciegos
concursando en un campo de tiro al plato. Por ello suponíamos líneas arriba la existencia de un MIS
o de un MUS. Esta forma de contratar, adjudicar, estafar al contribuyente, alcanza límites fuera de
lo admisible dentro de una sociedad normal como es de suponer es la nuestra.
Afirmamos todo lo anterior basándonos en algo muy simple: Las modificaciones comienzan a
plantearse entre la fecha de adjudicación y la fecha de comienzo de las obras, lo cual viene a
demostrar nuestra sospecha de que no tenían previamente idea alguna de cómo era el solar, de cuál
era su situación, que tipo construcciones consolidadas había en él, accesos, servicios, etc. Según
ellos -los uteros- toda la realidad palpable del solar, eran causas imprevistas (por su imprevisión e
incapacidad técnica). Lamentablemente no queda mas remedio que añadir que al arquitecto, al
técnico, al profesional más incapaz, no se le ocurre concursar a un tema del importe económico
como el que tratamos, sin previamente visitar el solar donde ubicar con propiedad y conocimiento
de causas la obra a la que opta ¿cómo elaboraron el Presupuesto?. Podríamos pensar sin temor a
equivocarnos que se concursó -valga la expresión- temerariamente.
Abundando en todo lo anterior, aduce la revisión del proyecto que surje la necesidad de “duplicar el
aforo” y “cubrir la vieja aspiración de un Frontón de Pelota Valenciana” y nos preguntamos: ¿Cuál
fue en eso momentos la dinámica del crecimiento de población de nuestra Ciudad ¡récord Guinnes!?
¿Cuál fue el porcentaje de vecinos de Benidorm, incluidos turistas, transeúntes, trileros y
vendedores ambulantes, que aspiraban a tener un Frontón de Pelota Valenciana? ¿Acaso es un
deporte de masas?¿Es deporte olímpico o de apuestas? ¿Son estas razones de interés público o de
“capricho privado”? ¿Para qué permutar el antiguo trinquet de la Marina Baixa en el 2004? ¿Para
obligarse a duplicar los trinquets visto el desmesurado aumento de la población y viejas
aspiraciones? ¿Donde está la necesidad social? Puestos a doblar era más perentorio y mas digno, el
haber doblado la esquina y así desaparecer de nuestra vista cuanto antes.
No contentos con lo descubierto practicamos el deporte de la suma, resta, multiplicación y división
y nos tropezamos con los siguientes resultados (Resultado similar al tratado cuando hablábamos de
La Casita de Papel de Oro, segunda parte):
Costo inicial = 9.300.000,00
Modificado 1º = 8.500.000,00 Incremento s/c. Inicial 91 %
Modificado 2º = 4.200.000,00
COSTO FINAL 22.000.000,00 Incremento s/c. Inicial 136 %
Lo cual no está nada mal, quiero decir nada bien, o sea que digo e insisto afirmando que está muy
mal, tan mal que mas bien no está, entiéndase no está ajustado, salvo equivocación involuntaria por
parte de los protagonistas a lo que dicta la Ley en el ámbito de la Contratación de las
Administraciones Públicas. A la par surge necesariamente la pregunta ¿para qué la pantomima de
jurar o prometer cumplir y hacer cumplir las leyes en el acto de toma de posesión de los
Concejales? ¿No será que la Ley que juran o prometen cumplir es la Ley de Pureza Alemana de la
Cerveza de 1884?.
Al parecer no hay imprevistos sino improvisaciones, no hay acta de replanteo del proyecto, ante su
modificación no hubo nueva licitación. No hubo informe de la Oficina de Supervisión. No hubo
comunicado al Tribunal de Cuentas ni tampoco a la Junta Consultiva de Contratación y como de
costumbre no se sabe nada del Acta de Recepción, ni por supuesto de la correlación entre las
certificaciones de obra y los gastos aprobados. Cualquier diferencia está supuestamente soportada
en los sobres del MUS o del MIS una vez mas.
Ahora la suerte que tengo es que como no he presentado ningún recibo en el Consejo Vecinal
comparando costos del Palacio de Deportes de Alacant-Alicante con la alquería de Benidorm, me
evito por inexistencia de criterios opuestos, a calificarme como tonto por la cualidad de mis
peguntas y no por no tener ni idea de lo que pregunto.
Una vez mas no puedo evitar decir: Los números cantan. Si tengo idea.¡Si ya está claro!
Seguiremos aclarándonos.
José Antº Corachán Marzal
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